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Author Archives: Adrián Villalba

El albaceteño que tiene la clave contra el ictus | Entrevista a Daniel Tornero

daniel tornero prieto

Daniel Tornerno es un científico de Albacete que trabaja en el Laboratorio de Células Madre y Neurología de la Universidad de Lund (Suecia). Su reciente estudio, publicado en la revista Brain, explica detalladamente su terapia celular para tratar el ictus. El trabajo consiste en la transformación de células de la piel en células precursoras de neuronas (conocido como derivación de iPS) que crecen en la zona afectada originando neuronas y estableciendo nuevos contactos neuronales. Es una propuesta de terapia muy innovadora, que ya ha sido probada en ratones de laboratorio con éxito y que apunta a tratar una enfermedad – derrame cerebral o ictus -  de elevada mortalidad.

Daniel Tornero ha accedido a la entrevista que le propusimos desde AlbaCiencia para hablar de su trayectoria, su paso por Albacete, su exitoso estudio y mirar al futuro. Sin más dilación, éstas han sido las palabras que nuestro entrevistado nos ha brindado para la ocasión.

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Científicos de Albacete descubren un gen de resistencia en espermatozoides

La selección natural es el fenómeno evolutivo por excelencia que no falta en ninguno de los paradigmas más representativos de nuestra concepción evolutiva actual. En términos más amplios, la selección natural no es más que el fenómeno por el cual se seleccionan los individuos mejor adaptados (nada del más fuerte) para perpetuar la población de una especie en un ambiente determinado. La selección natural engloba la selección sexual. Esta última percepción contempla el conjunto de caracteres que se seleccionan para mejorar las probabilidades de reproducción o cópula y en última instancia, la supervivencia.

 

Es el caso por ejemplo, del macho cabrío  y su cornamenta. Ciertos aspectos de la cornamenta de un individuo macho que le proporcionen ventaja en la lucha con otro macho de la especie por las hembras son favorables a la reproducción y con ello susceptibles de heredarse entre individuos.

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¿Qué leer? Células madre: debate.

Debates Científicos: Células madre

   - Editorial: Catarata (edición con CSIC)

   - Autores: Carlos Simón Valles; César Nombela Cano.

   - 176 páginas.

   - ISBN: 978-84-8319-540-6

Resumen

“La investigación en biomedicina ha proporcionado en las últimas décadas, vertiginosos avances científicos que han generado grandes esperanzas terapéuticas. Pero estos avances también han traído consigo el debate científico-social y la controversia, debido al enfrentamiento que su aplicación genera con los diferentes condicionantes éticos y morales y con los valores y creencias tradicionales. En este volumen se analizan cuidadosa y objetivamente diferentes puntos de vista de expertos en el uso y estudio de las células madre, con el objetivo de que el lector pueda crearse una opinión propia, contrastada y realista, ya sea profesional del medio o paciente.”

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Famelab: Laboratorio del humor

Hace ya unas cuantas publicaciones, resaltaba las nuevas alternativas a la divulgación que se ayudan de los medios digitales para ganar protagonismo. Una excelente iniciativa, que apenas cuenta con una única edición celebrada en nuestro país es la de FameLab (htpp://www.famelab.es).

Se trata de un certamen de monólogos de carácter científico y matemático haciendo gala de divulgación en su máximo exponente. A pesar de su precocidad nacional, este concurso se celebra a nivel internacional desde hace siete años. El ganador de cada fase estatal representa a su nación en una final que da cabida a los números uno de 20 países europeos, africanos, asiáticos y de USA.

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Olimpiada de La Física de la UCLM: Fase local en Albacete 5 de Febrero

La fase local de la Olimpiada de La Física de la UCLM tendrá dos de sus sedes en nuestra provincia. Tendrá lugar el día 5 de Febrero entre las 17.00 y las 19.00 en:

- Albacete: Aula 1.11 de la Agrupación Politécnica.

- Almansa: IES Herminio Almendros

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¿Qué leer? El Gran Diseño

El Gran Diseño (The Grand Design) por Stephen Hawking y Leonard Mlodinow

 

Sinposis:

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[Opinión] Se acabó Redes.

Hoy es un día triste para la divulgación española (o debería serlo). La productora del programa científico “Redes” anuncia que no llevarán a cabo más episodios en la cadena pública. Aunque algunas fuentes indican que el equipo del programa anda en busca de patrocinador para una nueva propuesta televisiva en el mismo canal, lo cierto es que Redes tal y como lo conocemos hasta ahora no seguirá.

Era sabido que Eduard Punset – presentador del programa – había duda si dar continuidad a un formato que ya lleva 18 años en televisión, o centrar sus esfuerzos en otras actividades divulgativas. Todo apunta a que si Redes consigue retomar su propuesta científica en los medios audiovisuales lo haga de la mano de la hija del presentador: Elsa Punset. Si bien la divulgadora ya contaba con una sección en el programa de su padre (llamada La mirada de Elsa) también ha participado en otros formatos televisivos entre los que figura El Hormiguero (Antena 3).

Redes ha llegado a alcanzar la friolera de 600 emisiones con aparaciones en tres décadas diferentes (1996-2013). Ha completado su oferta televisiva con una web de alto calibre en la blogosfera hispana y una publicación de carácter mensual. El tiempo pasa – también en televisión – y a Redes le ha llegado su hora, si cabe lamentar algo es que durante todos estos años de emisión no haya habido una alternativa en la pequeña pantalla que lograra hacerle frente en las mismas condiciones.

Los espectadores echarán de menos el carisma con el que Punset tocaba temas tan complicados y la sensibilidad para conducirles a través de su programa hacia cualquier cuestión que se precie. Y por último, de lo que no cabe duda es que de todos los que gustamos de este tema esperamos con ilusión la noticia de una nueva propuesta divulgativa que sustituya y mejore la anterior.

Hasta aquí todo lo relativo a la estricta noticia del retiro de Redes de la parrilla televisiva. Empecé contando que hoy era un día triste para nuestra divulgación y añadía que debía serlo porque no es tan obvio que haya sido así. En torno a Redes y a Punset ha girado siempre un aura de falso divulgador. Ni santón de la ciencia ni deshonra, ni mucho menos, todo tiene un punto intermedio.

Bajo mi punto de vista, Redes ha pecado de lo que en este país (y hasta no hace mucho en otros también) se atribuye a la ciencia. El armatoste informativo y encorsetado de formalidades en el que se encuadra cada avance científico publicado hace de difícil digestión su divulgación. Con ello me refiero a que tomar como fuente un paper o artículo publicado directamente en revistas de alto impacto y traducirlo al entendimiento estándar de los medios es una tarea titánica. Incluso tomar una de estas entregas y analizarla ya es difícil para muchas de las personas que se dedican profesionalmente. Ello no quita que la ciencia deba presentarse de una forma poco accesible, complicada de seguir e incluso a veces aburrida.

Para mí Redes en algún momento ha hecho este tipo de divulgación, aunque la mayoría de las veces me ha enganchado de forma inverosímil (motivo por el cual lamento su terminación). Pero ha desarrollado una línea algo monótona con el paso de los años. El objetivo de la divulgación actual no es llegar a los que ya estamos interesados sino en atraer a personas que no muestran esa inquietud. Creo que Redes ha tenido dificultades para dar ese paso, llegar un poco más allá en el escalafón del público.

La divulgación debe modernizarse. Cada vez es más difícil abrirse hueco (que nos lo pregunten a AlbaCiencia que acabamos de empezar) con una audiencia o unos lectores que disponen de multitud de contenidos que se les presentan de la forma más suculenta. Hay programas que aunque no traten de ciencia han incluido espacios donde desarrollan experimentos a “gran escala” y eso es un paso adelante. No estoy proponiendo que  el mismo Punset descabece a un ratón para enseñarnos como es un cerebro, pero quería ilustrar la idea de que necesitamos alternativas a la divulgación de contenido pesado. Aquí también tenemos que analizar el trasfondo de mostrar la ciencia tal como es. Existen muchos programas que se han dedicado única y exclusivamente a hacer explosiones de luz, colores y humo por aquí y por allá, pero poca chicha a la hora de la verdad. Impresionar se puede hacer de muchas maneras; Ver a una rana levitando en un campo magnético puede ser divertido pero si no se transmite la información o no se explica el concepto o los fundamentos casi estamos hablando de magia o efectos especiales.

La otra cara de la moneda la tenemos en todas las iniciativas populares de divulgación que tenemos en internet. Y no es por barrer hacia adentro pero hay verdaderas joyas del periodismo científico en la blogosfera hispana. Desde llevar la ciencia a la calle con ferias y jornadas, documentales autoproducidos, tertulias online y hasta un Darwin disfrazado dando un mensaje de Nochevieja. La ciencia en internet hoy en día es más participativa que la que yo he conocido en toda mi – corta – vida. Si está bien también hay que decirlo.

El segundo tema por el que se ha descalificado a Redes es intrínseco a su presentador y en este aspecto sí que optaré por apartarme porque es algo a lo que me opongo totalmente. Todos sabemos que Eduard Punset no es científico ni periodista científico. El presentador de Redes ha sido autodidacta y haber dedicado tantos años a aprender y transmitir sin estudios en ciencias merece todo mi respeto y admiración.  Fallos ha tenido como todos hemos tenido, tenemos y tendremos. Lo que me parece contraproducente son críticas como la paródica “Plataforma de afectados por el uso erróneo del Principio de Incerteza por Punset” (o un nombre parecido). Atacarnos entre nosotros no va a ayudar a la divulgación y a base de críticas deconstructivas no se llega a ninguna parte.

Con su parte positiva y su parte negativa, Redes me ha llenado personalmente y me parece muy triste que acabe así. A pesar de ello mantengo la esperanza de que tal vez es lo mejor, la mejor idea para volver mejorados. No me gustaría acabar sin agradecer los sólidos cimientos divulgativos que Redes ha establecido en nuestro país.

AlbaCiencia no se compromete con los artículos de la sección de Opinión ni de los argumentos aquí expuestos, que corresponden a su autor.

Los mejores descubrimientos del 2013 mes a mes

Se acaba el 2013 y me parecía una buena idea hacer un resumen de los avances más relevantes que nos ha dejado la ciencia en los últimos 12 meses (que no han sido pocos). Antes de pasar a la acción he de admitir que probablemente me deje muchas publicaciones en el tintero pero he tratado de hacer un resumen de lo más variado en cuanto a disciplinas, tan representativo y simplificado como he podido. También quiero aclarar que este año han aparecido modelos, hipótesis y teorías que bien seguro jueguen un papel prominente en la guía del avance del conocimiento en los próximos años y que tendremos en cuenta para analizar en próximas publicaciones.

Sin más dilación, el 2013 nos ha dejado a muchos con la boca abierto y éstos son algunos de los motivos:

Enero

La cuesta de Enero fue un paseo para los científicos de Cambridge. Todos conocemos el modelo clásico del ADN, la famosa doble hélice antiparalela de Watson & Crick (que bien valió su Nobel en los 60) a pesar de ser su forma predominante en estado fisiológico no es la única. Ya se conocían otras variantes como las hélices triples y cuádruples que participan en algunos procesos determinados de la expresión génica o figurantes de la arquitectura cromosómica. La cuestión es que la cuádruple hélice ya se había visto “in vitro” (pruebas en condiciones no fisiológicas) y se había caracterizado pero no fue hasta el primer mes de 2013 que se vio en células. Para más inri, la cuádruple hélice tampoco es común de todas las formas vivas, sino que se halla en aquellos tipos disfuncionales que dividen con alta frecuencia.

Más allá de la comprobación conformacional del ADN, el dato clave de la distribución del ADN cuádruple es un nuevo candidato a abordar el tratamiento del cáncer desde otra perspectiva biológica.

 

Febrero

El robot de investigación en Marte, Curiosity, ya había llegado al planeta rojo en agosto del 2012. Su misión principal es nada más y nada menos que determinar si existen o existieron las condiciones para que se dé la vida en el astro vecino (hablando de la vida como el sistema bioquímico que conocemos). También debe abordar otras tareas no menos importantes, desde la caracterización climatológica y geológica hasta servir como precedente para una futura misión humana en Marte.

El robot Curiosity trató de preparar todo su hardware y ejecutar los respectivos comandos de simulación de las posteriores operaciones de análisis a lo largo de la segunda mitad del 2012. A estas alturas del 2013 la sonda marciana ya había salvado el primer obstáculo logístico y obtenía muestras de perforaciones sobre la superficie del planeta. Fue el primer paso de la larga trayectoria que le espera al último juguete de la NASA y que ha sobrepasado con un éxito notable.

Marzo

La Agencia Espacial Europea presenta los resultados obtenidos por el satélite Planck. La misión espacial consistía en obtener una representación detallada del universo primitivo. Para llevarla a cabo se procedió a analizar la radiación de fondo de microondas, una radiación residual producto del Big Bang que aún podemos percibir. Tras elaborar el mapa más detallado hasta ahora de estas ondas tan curiosas se pudo determinar de forma más precisa la edad del universo y su composición.

Abril

Parece que en el campo tecnológico al fin encontramos un periférico novedoso que no ha sido desarrollado (al menos totalmente) por Apple. La impresora 3D ya se venía desarrollando tiempo atrás a pesar de que no ha llegado a todos los departamentos de innovación por igual. Después de ver maniquíes, figuras de acción de personajes estrellas del cine y maquetas a escala la impresora se utiliza por primera vez una impresora de este tipo para regenerar tejido humano. Si bien la impresora no se utiliza para copiar tejido biológico directamente sí que se llego a producir un análogo artificial histocompatible. La idea de copiar un tejido humano célula a célula resulta sumamente compleja por lo que se optó por copiar una capa de gotas lipídicas que encapsulan agua y diámetro variable. Esta unidad mimetiza algunas funciones celulares y básicamente fisiológicas pero que al no contener genoma evita problemas de rechazo.

Mayo

Oregón (USA) se convierte en la capital de la biología celular y epicentro de las técnicas de clonación, fertilización y utilización de células madre. El equipo del Dr. Mitalipov obtiene por primera vez células embrionarias humanas por clonación. Y ésta vez era de verdad, no como el pasado fraude surcoreano que mediados de la pasada década simulaba estos resultados. El genio kazajo ya andaba a la zaga de estas investigaciones cuando hizo lo propio con embriones de primate anteriormente y otro curioso proyecto de macaco quimérico (la combinación de hasta seis genomas diferentes en un mismo embrión).

 

Junio – Julio

Me asombra profundamente que nadie, en ningún medio de la blogosfera hispana, se haya hecho suficientemente eco del que para mí ha sido uno de las gratas sorpresas del 2013. Si la década del 2000  fue el esplendor de las células madre y el 2012 la coronación de Shinya Yamanaka (padre de las iPS) el 2013 algo nos tendría que tener reservado en este campo. Científicos de UCLA dan con las células museAT. Son células del tejido graso resistentes al estrés. Se trata de un nuevo linaje de células madre pluripotentes que pueden originar casi todos los tipos celulares humanos.

En la red existe información muy contradictoria por lo que desde AlbaCiencia nos comprometemos a tratar la noticia con más profundidad en próximas publicaciones.

Agosto

La Universidad de Lund (Suecia), una de las pocas instituciones a nivel mundial que trabaja en la química de los elementos, tiene indicios de haber topado con el misterioso 115. Hablamos del Unumpentio (Uup), un elemento pesado de número atómico 115. Para probar tales evidencias se analizó la energía de emisión fotónica en comparación a la de Rayos X que se esperaba para este elemento a partir de un procedimiento experimental basado en la descomposición de un isótopo de Uup en otras formas.

Vacuna anti-Malaria: Una vacuna de inmunización desarrollada en USA se prueba en fase preliminar consigue una eficiencia cercana al 100%. Aunque poco supimos en aquel momento, se trata de una vacuna que inmuniza mediante la inoculación directa de los parásitos de la malaria lo suficientemente debilitados como para evitar el riesgo de contraerla.

Septiembre

¿Nadie recuerda lo que sucedió en Septiembre? Se nota que la Feria pasó factura… Bromas a parte, no fueron buenos noticias para el planeta. Un estudio de ciencias ambientales arroja más datos acerca del calentamiento global. El incremento de las concentraciones de dióxido de carbono atmosférico no deja lugar a buenas expectativas.

Octubre

Un cráneo para gobernarlos a todos. Así podríamos resumir la publicación que los paleoantropólogos que encontraron estos restos publicaron en Science. Se trata de un cráneo y una mandíbula perfectamente conservados que datan de una época de 1.8 millones de años atrás, en la zona caucásica de Georgia. Por aquel entonces, las regiones de Asia se hallaban pobladas por Homo erectus y las de África a su vez por Homo habilis. También fue relativamente coetáneo Homo ergaster, una especie considerada como un puente entre los dos Homos anteriores. El estudio que revela el análisis de los restos anteriormente mencionados señalaría que probablemente Homo habilis y erectus eran la misma especie, o si más no, tuvieron un antecesor común en aquellas fechas que señalamos. El artículo, no sin polémica, plantea una nueva incógnita  a la antropología evolutiva.

La evolución humana no queda ni mucho menos resuelta  y a falta de encontrar una posición donde encajar esta pieza no deja de ser llamativo un problema más que se suma  a la construcción del linaje humano.

Noviembre

El faraónico IceCube ya da sus frutos. Se trata de otra obra magna de la ingeniería aplicada a la Física de Partículas, una construcción situada en la Antártida y que pretende ser una trampa para neutrinos sumergida en el hielo polar. En contra de lo establecido, la mayoría de estas partículas que nos visitan constantemente tienen orígenes muy lejanos, más allá de nuestra galaxia, pero que a pesar de ello siguen siendo de máxima energía. Numerosas aplicaciones siguen planteándose dentro de un campo que sigue en avance constante.

Diciembre

El evento astronómico del año se guardó para el último mes del 2013 pero la espera valió la pena. El cometa ISON fue descubierto hace casi dos años, cuando Júpiter aún ejercía fuerza de atracción sobre su cuerpo. Este mes de diciembre se acercaba a su perihelio (zona de máxima proximidad al Sol en su órbita) y se esperaba que sobreviviera con una integridad relativamente alta. Los días previos al acercamiento su cuerpo de hielo brillaba tanto que era fácilmente  visible incluso con prismáticos. Tan pronto como se acercó a nuestro astro rey se le perdió la pista y tras unas largas y dubitativas horas se confirmó que ISON se había desintegrado. Contra todo pronóstico el que se esperaba que fuera el cometa del siglo no pudo soportar las altas temperaturas solares y se deshizo en innumerables pedazos.

Despedimos el año con una investigación española. Se consigue secuenciar el genoma mitocondrial de un fémur humano de más de 400.000 años hallado en la Sima de los Huesos (Atapuerca). El estudio fue liderado por el español José Luís Arsuaga que lamenta que por el momento los resultados solo son comparables a datos extraídos de restos actuales. Sería interesante poder compararlos con los  análisis de restos de igual antigüedad (ahora inexistentes). En vistas al 2014 cabe añadir que aún existen 28 restos hallados en Atapuerca disponibles para ser analizados en busca de unos resultados más concluyentes.

Y volvemos la vista hacia delante, expectantes a lo que el nuevo año puede escribir en la Historia de la Ciencia.

¿Llegará algún albaceteño a ser inmortal?

El secreto de la longevidad: ¿Podemos alargar la vida?

Desde hace siglos el límite de la vida ha sido un miedo persistente en la humanidad. Un hecho evidente que ha recibido múltiples interpretaciones por parte de religiones, creencias populares y filósofos de todo el globo.

Considerada la muerte uno de los grandes problemas de todo hombre, algunos valientes librepensadores se han aventurado a buscarle una solución. Platón en la Grecia Clásica ya postulaba una inmortalidad del alma (a nivel ideal, más allá del cuerpo) pero no evitaba al ser humano enfrentarse cara a cara con su temor. El miedo a la muerte siguió y quizás fue el motivo para ensalzar todo lo que se podía conseguir antes de llegar a este irremediable final (“hay vida antes de la muerte”). La historia del pensamiento repasaría muchos conceptos, pero no sería hasta la época europea de la alquimia que se volvería a buscar la inmortalidad. Los alquimistas de la baja Edad Media se tomaron en serio el reto de alargar la vida, de evitar la muerte como tránsito a cualquier cambio de conciencia, y se pusieron a trabajar en la Piedra Filosofal. Nada más lejos que una respuesta empírica que da lugar a algo tan metafísico como la vida eterna. El hombre empezaba en este punto a obcecarse con encontrar algo en la naturaleza, cualquier causa tangible capaz de solventarle el problema más grande de su existencia (el fin de tal). La Piedra Filosofal no llegó nunca a aparecer con la función de elixir de la eterna juventud, pero si es cierto que en la actualidad se desarrollan técnicas asociadas a otras propiedades que se le atribuyen al Santo Grial Alquimista.

Y desde que se prendió la mecha la Humanidad no ha dejado descansar este tema. Descartes, quien pasó sin destacar considerablemente por las ciencias de la vida, estaba totalmente convencido de que conseguiría ser inmortal. Atribuía tal seguridad a sus avances en el estudio anatómico de algunos órganos humanos. Tomó el testigo alquimista pero siguiendo otra senda. Ya no había que ir tan lejos para encontrar la respuesta a nuestra vida finita, el secreto estaba dentro de nosotros. Bastaba con mirar a nuestras entrañas para saber que había que “arreglar”. Hasta nuestros días, son muchos los que han dedicado parte de su tiempo finito a buscar algo que nos llevara a hacerlo infinito. A la vista está que los resultados no han sido del todo satisfactorios y cada vez somos bombardeados con más noticias oportunistas, pero ¿Estamos realmente cerca de solucionar este problema? Y lo más enigmático ¿Tiene éste problema solución alguna?

La esperanza de vida es el período medio que se estima que vive una especie en un momento determinado. El hecho de que en algunas especies pueda variar considerablemente (hasta el punto de triplicarse en pocos cientos de años) nos lleva a pensar que no hay un mecanismo que se accione en un momento exacto provocando la interrupción de las funciones vitales. La fisiología no es la misma con la gradación temporal y es el principal indicador de que el proceso de la vida está coordinado y regulado por un sistema continuo, con actividad en todo momento.

Atendiendo a qué es lo que sucede en un organismo con el paso de los años nos vemos obligados a pensar en sus unidades de vida más simples: las células. Cada célula tiene un ciclo definido en varias fases y normalmente con un tiempo bien definido. Esto significa que las células que forman parte de cada uno de nuestros órganos o tejidos tiene una  duración limitada y deben ser reemplazadas. Así una célula programada genéticamente para hacer una función la llevará a cabo durante todo su ciclo (salvo puntualmente en la división) o bien solo cuando sea necesaria. En un momento determinado que puede ser espontáneo o inducido la célula empezará a prepararse para dividirse. Primero doblará todo su contenido de forma ordenada, algunas biomoléculas primordiales seguidas del material genético y por último la división o la muerte celular. La división (que puede ser mitótica o meiótica) es el proceso por el cual se forman a partir de una célula progenitora dos células hijas que contienen la totalidad o la mitad de la cantidad de material genético heredado respectivamente. La alternativa es la muerte celular que puede ser programada (apoptosis) o accidental (inducida). La única pega que tiene el proceso de división es que éste no es una sucesión infinita, es decir, una célula no puede dividirse hasta siempre porque tiene un límite. Los límites de las divisiones celulares son variables, sabemos que en laboratorio una célula puede llegar hasta 60 divisiones aunque le pase factura. También puede inmortalizarse esta célula y superar el número máximo de divisiones, pero lo hace a un ritmo muy descontrolado y presentando aberraciones de metabolismo y crecimiento. Son las células cancerígenas o tumorales.

Volviendo a la referencia del límite de divisiones, de la primera célula progenitora (ya diferenciada) hasta la última célula de la misma línea no se guarda una similitud perfecta. El material genético cambia durante todo el ciclo, se pueden acumular mutaciones o repartos equivocados entre las células hijas, que acaban produciendo diferencias fenotípicas a lo largo de la sucesión. Uno de estos cambios es la longitud de los extremos de los cromosomas, los telómeros. Cada cromosoma (continente del material genético durante la división) es copiado con más o menos fidelidad para ser heredado. Cuando el proceso de copia llega a los extremos no hay una terminación exacta ni eficaz, de manera que cada vez se va copiando menos cromosoma con la consiguiente pérdida de información genética. El fenómeno es progresivo y por ello ha sido constatado como un marcador de la edad biológica.

La enzima que se encarga de copiar los telómeros se denomina telomerasa. Se ha estudiado mucho acerca de ella y hace algo más de un año fue utilizada en un ensayo clínico para probar su papel. En un estudio con roedores donde se utilizó una sobreexpresión de la enzima telomerasa se encontraron unos resultados curiosos. Resulta que, como es lógico, al añadir más telomerasa conseguimos replicar un mayor número de genes y se conservan más los extremos cromosómicos. Esta acción permitió aumentar a los roedores más de un 20%  su longevidad. Se probó en roedores de mayor edad y aunque prorrogó igualmente su vida no lo hizo con tanta eficacia como la probada en los individuos más jóvenes. ¿Podemos ajustar la acción de esta enzima para alargarnos la vida al infinito? La respuesta es no. Aclarando que la acción de esta enzima en casos descontrolados puede provocar una tumoración severa (descontrolando los ciclos de algunos tipos celulares) la vida tiene un límite físico que no tiende a infinito.

Existen muchos motivos por los cuáles sabemos a nivel teórico que la inmortalidad no es posible. El primero de ellos es la oxidación. Cada bocanada de aire que damos es una menos que tenemos que dar. El mismo aire que necesitamos para vivir nos oxida. El efecto que produce el oxígeno inhalado es la liberación de radicales libres, productos del metabolismo que son muy inestables químicamente y pueden dañar nuestros genes. Aunque esta condición está reñida con nuestra supervivencia como individuos humanos, ya que no todos los organismos son aeróbicos, sí que hay otro inconveniente universal.

El ratio de mutación es un arma de doble filo.  Cada individuo nace con una dotación genética determinada que varía a través de las sucesivas mutaciones que se producen en cada división celular. El ratio mutacional es el número de mutaciones por unidad y ésta unidad pueden ser de tiempo o divisiones. Si éste fuera de 0 nos mantendríamos inmutables genéticamente, no habría diferencias entre las líneas celulares de un feto y de un anciano. Este hecho negaría en gran parte la evolución, perderíamos nuestra capacidad para adaptarnos y seríamos susceptibles a ser exterminados bajo cualquier minucioso cambio en nuestro entorno. Como en la realidad no es de esa manera, tenemos un ratio mutacional mayor que cero que nos obliga a acumular un número de variaciones que pueden provocar alteraciones. Una de los desórdenes más comunes es la autoinmunidad. Nuestro propio sistema immune realiza una purga donde puede llegar a reconocer como elementos extraños a células de nuestro organismo altamente mutadas. Es un sistema de autofagia, el pez que se muerde la cola, donde acabamos con nuestros propios elementos.

A estas mutaciones propias hay que sumarle el efecto de la epigenética, los cambios genéticos que produce el entorno, son responsables de los efectos del envejecimiento de los huesos y las fibras de colágeno cutáneas.

Pero tal vez el motivo teórico que nos aleja de la inmortalidad que se ha conocido con más anterioridad sea la Ley de Hayflick. El desequilibrio entre las divisiones y la muerte celular marca la diferencia entre juventud y vejez. Esta ley nos dicta que las células deben dividirse a un ritmo superior que el de células que mueren para poder mantener el organismo en un estado neutral (aunque en casos de divisiones descontroladas también se acorta la vida). Conforme nuestra edad avanza este ritmo se va perdiendo o va decreciendo de manera que no garantiza esa neutralidad de la misma manera que en edades menos avanzadas.

Aunque ya hemos visto que la inmortalidad es algo imposible para nosotros sí que hay un caso curioso, digno de analizar. La medusa Turritopsis nutricola puede envejecer y revertir este proceso. Después de nacer llegará a alcanzar la madurez sexual, a partir de ésta puede volver a su estado de pólipo (sexualmente inmaduro). Así la medusa puede envejecer y rejuvenecerse en una serie de ciclos que por el momento consideramos potencialmente infinitos. Sería algo así como poner del derecho y del revés el curioso caso de Benjamin Button sin parar.

Después de despejar nuestras dudas sobre si la inmortalidad es posible nos cambia el panorama. Nos surgen cada vez más preguntas, igual o más importantes que las que encabezaron el artículo. ¿Hasta dónde se puede prorrogar la longevidad humana? Aunque cálculos teóricos afirman que hasta los 120 años (aproximadamente) la respuesta a esta pregunta es nuevamente otra incógnita. ¿En qué estado de físico y de salud esperamos llegar a nuestros límites de máxima longevidad? ¿Tendemos a mirar más por la cantidad que por la calidad? ¿Es alargar la esperanza de vida uno de nuestros principales retos o lo es mejorar nuestra forma de vida hasta llegar a la vejez?

Dicen que lo mejor de los retos científicos es que cuando consigues descifrarlos no los has descifrado todavía. Ya tenemos una respuesta contundente a nuestras dudas sobre la eterna longevidad, pero se nos avecinan tantas nuevas por responder igual de intrigantes.