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Category Archives: Medicina

¿Anti-vacunas? No, gracias.

Parece ser que está corriente originaria de Estados Unidos se está poniendo de moda, en esta entrada vamos a ver como los anti-vacunas –al igual que todas las modas – no deja de ser una práctica injustificada y poco útil.

Para empezar vamos a ver el contenido de una vacuna tradicional. Aunque recientemente se han incorporado al mercado y se está ensayando en estadios clínicos con vacunas basadas en un principio distinto al de las tradicionales, como la febril oposición a las mismas nació en etapas de uso extendido de las últimas tiene más sentido que analicemos éstas.

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¿Cómo afecta la marihuana al cerebro?

La marihuana – mariguana según la RAE –  es una preparación de flores y hojas trituradas de la planta de Cannabis sativa. Esta mezcla suele consumirse como tabaco con fines recreativos, religiosos o medicinales. Ahora bien ¿De qué se compone? ¿Cómo afecta al cerebro?

 

A parte de los componentes comunes a los órganos vegetales que compartes las diferentes plantas, la de Cannabis dispone de unas moléculas singulares: los cannabinoides. Al menos setenta tipos diferentes de estos psicoactivos han sido identificados en la marihuana.

El tetrahidrocannabiol o  THC es el cannabinoide psicoactivo por excelencia. Esta curiosa molécula se clasifica como metabolito secundario de las plantas y se desconoce su función fisiológica. Se ha especulado que podría utilizarse como anestésico o alucinógeno para proteger al organismo frente a depredadores herbívoros pero no se ha demostrado este efecto en la naturaleza. Debido a sus propiedades espectroscópicas, absorbe mucha luz UV-B, también se cree en la posibilidad de proteger a las plantas frente a la radiación violeta.

La administración exógena de THC – por inhalación directa o vaporación pasiva – produce un efecto analgésico moderado, de aquí su uso medicinal. El THC se une a receptores de neuronas y sistema inmune. En el cerebro, la unión de THC a receptores de membrana en neuronas se asocia a la activación de proteínas G. A continuación podemos ver el esquema general de actuación de los receptores acoplados a proteínas G:

 

La activación de la molécula adenilil ciclasa provoca que ésta inhiba un mensajero secundario en el interior de la célula: AMP cíclico. AMPc está implicado en abrir canales de Calcio en la neurona. Una vez el Calcio (en su forma iónica Ca+2) entra a la neurona pueda participar en diferentes mecanismos pero el principal es la liberación de vesículas o neurotransmisores. También es necesario en el funcionamiento de proteínas que organizan la división de células. Por lo tanto, una vez inhibimos con THC la expresión de AMPC conseguimos disminuir la entrada de Calcio y consecuentemente la liberación de neurotransmisores reduciendo el tráfico vesicular, de aquí el efecto alucinógeno o anestésico que ayuda a la relajación.

Así como las neuronas dejan de emitir vesículas de neurotransmisores, aumentan considerablemente otros que habían sido secretados previamente como la grelina.  Esta hormona es la encargada de producir la sensación de hambre y apetito, actuando a nivel digestivo a través de la señalización por leptina. Se ha propuesto también la Dopamina como hormona hedonizante del gusto. Sustento del placer y sensación de euforia, la dopamina podría jugar un papel importante en el consumo de cannabinoides.

Como uso medicinal se aprovecha su actividad anestésica leve para reducir el dolor en patologías tales como los síntomas de la esclerosis múltiple, epilepsia y síndrome de Tourette. En 2011 se publicó un reporte sobre la toxicidad del THC y su afectación a medio y largo término. El consumo elevado de marihuana durante un tiempo considerable genera desórdenes cognitivos como la incapacidad para planear o resolver problemas.

La marihuana artificial

Hace diez años se desarrolló un fármaco para tratar la esclerosis múltiple basándose en cannabinoides a partir de la síntesis química de la molécula de THC. El fármaco, forma de aerosol, no puede ser utilizado como narcótico debido a su baja concentración de tetrahidrocannabiol libre.

¿Ébola o no? Breve resumen de la Malaria.

La infección del ébola azota África desde comienzos del 2014. Ante un previsible salto de continente, América y Europa han estado particularmente en alerta en vuelos y viajes internacionales.

Desde los inicios del pasado verano, cuando el ébola intensificó su masacre tropical, se han registrado numerosos casos en España de viajeros que presentaban síntomas de infección. Sudoración, escalofríos y temperatura elevada eran las señales – tal vez aún demasiado prematuras-  de que un paciente podía estar incubando el virus que tanto temíamos.

El diagnóstico diferencial para virus de ébola dio negativo en todos y cada uno de los casos analizados. El test diagnóstico también incluye descartar enfermedades con sintomatología temprana similar a la causada por infección del ébola, como dengue, fiebre de Marburg o Malaria.

Casualmente, la mayoría de los pacientes que reportaron estos síntomas habían viajado a países de origen tropical por lo que estaba claro que se trataba de una infección vírica. Finalmente, a la par que se descartaba ébola como  causa patogénica se confirmaba el diagnóstico de malaria de aquellos que ingresaban en las condiciones mencionadas.

La malaria es una enfermedad infecciosa causada por parásitos eucariontes – a diferencia del ébola que se debe a agentes víricos- del género Plasmodium. También se ha hecho referencia a la malaria como Paludismo años atrás.

Esta enfermedad endémica de África es la responsable de la muerte de hasta casi 3 millones de personas al año. No existe una vacuna conocida que proteja contra este patógeno. Ya el Dr Patarroyo desarrolló una con resultados no contrastados por lo que hace unos años la OMS decidió desacreditarla.

Ciclo del patógeno de la malaria

El patógeno Plasmodium puede infectar a diferentes hembras de mosquito del género Anopheles que harán de vector en la transmisión de la malaria. El patógeno se halla en las glándulas salivales del mosquito en forma de esporozoíto, una especie de espora resultante de la división del cigoto mediante la cual la célula infectante se mantiene en estado latente.

Esta forma tiene cierta motilidad y tropismo hacia el hígado, donde migrará para reproducirse lo suficiente hasta que dé el salto al torrente sanguíneo. Esta vía aseguraría la infección pero no la supervivencia del agente de la malaria por lo que también produce gametócitos, los gametos latentes del flujo circulatorio.

Cuando un nuevo mosquito no infectado pica a un paciente infectado y chupa su sangre, conserva estos gametocitos que pueden ser transmitidos de nuevo infectando de nuevo a un paciente sano.