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Llega la lluvia de estrellas más intensa de 2014

En el siglo XIX hubo una lluvia de estrellas no catalogada cuya fecha del máximo venía a ser el 24 de mayo, pero no se ha vuelto a repetir. Al no repetirse no se ha podido asociar a un cometa progenitor y los datos anotados son escasos.

Han pasado muchos años de eso, pero hace unos meses la revista anglosajona Sky & Telescope llevaba un artículo sobre una nueva lluvia de estrellas que se preveía para la noche del 23 al 24 de mayo ¿Será la misma? Todo hace indicar que sí, aunque la mayoría de los astrónomos coincidía con que es pronto para decir algo con seguridad.

Imagen de una “bola de fuego” (fireball) surcando el cielo esto es, una estrella fugaz extremadamente brillante. Créditos: Pierre Martin.

Han pasado esos meses y ahora sólo faltan unos días para que podamos disfrutar de una lluvia de estrellas que lleva sin verse más de un siglo. En la comunidad astronómica las sensaciones nuevamente coinciden: expectación. Y no sólo es cosa de los astrónomos:

- ¿Una nueva gran lluvia de meteoros a finales de mayo de 2014? (EarthSky)
- ¿Preparados para la lluvia de estrellas sorpresa de mayo? (Sky & Telescope)
- Anuncian para mayo una lluvia de estrellas nunca vista antes (Europa Press)
- Una nueva lluvia de estrellas podría convertirse en una tormenta de meteoros (USA Today)

Y gracias a los instrumentos, cada vez más sensibles, ya conocemos el cuerpo progenitor de esta lluvia. Se trata de un cometa muy débil y sin gran actividad conocida. Fue descubierto el 3 de febrero de 2014 y se llama 209P/LINEAR, y su período es relativamente corto: algo más de 5 años. La Tierra atravesará el máximo del tubo meteórico los días 23 y 24 de mayo y tenemos que estar preparados para el evento.

Pero si es un cometa que no despierta demasiado interés, ¿qué es lo que hace que cause tanta expectación? El motivo es que su último perihelio fue el pasado 6 de mayo, hace tan sólo unos días, lo que indica que la Tierra se topará con un tubo meteórico recién proyectado acrecentando la hipótesis de una gran actividad en lo que a estrellas fugaces se refiere.

Tumbona y cielo despejado, una buena combinación para disfrutar de una buena lluvia de estrellas. Créditos: APOD/Adrian West.

La mayor parte de las estimaciones apuntan a una actividad de entre 100 y 400 estrellas fugaces a la hora del máximo (las Perseidas de agosto tienen una actividad de 100), aunque no se descarta una explosión de estrellas fugaces, lo que se conoce como una tormenta de meteoros, pudiendo llegar a cotas de 1.000 a la hora. El nombre de esta lluvia, ya que las estrellas fugaces parecerán radiar de Camelopardalis (la Jirafa), se le conocerá como las Camelopardálidas, y ojalá que sea como “la tormenta de Camelopardálidas de 2014”.

Así que, la noche del próximo viernes al sábado habrá que salir al campo, buscar un sitio lejos de la ciudad, con el menor número de obstáculos y prepararse para disfrutar de este espectáculo que no sabemos cuándo se volverá a repetir. En el peor de los casos, disfrutaréis de una bonita noche. En el mejor, seréis testigos de uno de los mayores espectáculos de la naturaleza: una tormenta de meteoros.


Post publicado originalmente por Antonio Pérez Verde en el portal CienciaXplora del Grupo Atresmedia

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