AlbaCiencia

El milagro de las flores de Bach: Desmontando el mito.

Dicen que el Dr. Bach era un gran investigador, además de médico y homeópata. Como estos dos últimos términos se anulan entre sí vamos a dejarlo en que fue un gran investigador. Resulta que las investigaciones de este “profesional” se basaron en identificar las propiedades curativas de 38 flores, que mediante remedios naturales sirven para curar “problemas emocionales”.

Y pongo entre comillas lo de los problemas emocionales porque si conocéis a alguien que trabaje con flores de Bach o bien que las haya probado, os habréis dado cuenta que se usa para dolencias de lo más diverso.

 Edward Bach sostenía su hipótesis de que cualquier enfermedad se debía a un problema emocional. Esta hipótesis es completamente falsa.

Hoy en día tenemos grandes evidencias de familias de enfermedades que son causadas por motivos no emocionales. Aquí un croquis hecho grosso modo:

- Enfermedades infecciosas, causadas tanto por bacterias como por virus – patógenos en general-. Aquí entraría la gripe, el ébola, la neumonía y muchas otras.

- Enfermedades genéticas son aquellas causadas por desórdenes genéticos. Aquí encontramos además muchísimas subfamilias. Enfermedades cromosómicas – síndrome de Down-, monogénicas – daltonismo o hemofilia – poligénicas – diabetes, alzheimer-.

- Nutricionales, causadas por alteración en la dieta o en la capacidad del organismo para digerir todos los productos de ésta de forma adecuada. Lo son la obesidad, desnutrición o bocio endémico.

- Autoinmunes, cuando el propio sistema inmune reacciona contra un producto de nuestro cuerpo – molécula, célula u órgano- detectándolo como extraño. Ahí están la diabetes tipo 1, celiaquía o artritis reumatoides.

- Cóngenitas o adquiridas desde el nacimiento/gestación. Principalmente malformaciones – como las producidas por la famosa talidomida-.

Existen muchísimas más familias y otras tantas formas de clasificarlas. Nos dejamos las enfermedades iatrogénicas, las profesionales, ambientales o lesiones entre otras muchas. A grandes rasgos éstas que hemos presentado son las más conocidas.

Bach no estaba del todo equivocado, existen enfermedades producidas por alteraciones emocionales. Nos estamos refiriendo a los procesos psicosomáticos. Esta pequeña aclaración no valida directamente su producto – las flores – para tratarlas.

La baza principal que les juega en contra es el mismo verdugo que el de sus amigos homeopáticos. No hay ninguna prueba ni ningún estudio que estas 38 flores tengan las propiedades curativas que sus profetas predican.

Sigue pareciendo curioso que un grupo tan reducido de curativos – que parecen haber sido escogidos al azar – sirvan para  tratar enfermedades mentales, dolores del embarazo, problemas de la niñez, dolencias físicas de personas, animales y además sirva de fertilizante para que crezcan otras plantas.

Lo más curioso es que estas florecillas violan todas las normas de la farmacología actual puesto que pueden combinarse entre ellas – sin contraindicaciones, efectos secundarios ni límite de dosis – y que además se pueden consumir de la forma que más convenga. Vaya… Parece que tenemos la panacea, el fármaco perfecto.

Por cierto ¿Alguien conoce EN PERSONA algún paciente que se haya curado con flores de Bach? Exacto, ni vosotros ni ningún registro médico.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


× 7 = sixty three

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Post Navigation