AlbaCiencia

Animales de experimentación: no sólo conejillos de indias.

A todos nos viene una idea común a la cabeza cuando oímos la palabra conejillo de indias. Es la del pobre roedor blanco y diminuto que se compunge cuando el guante del experimentador lo envuelve para aplicarle un tratamiento o realizarle una prueba. Actualmente existe un gran debate animalista sobre para que uso podemos utilizar los animales. Aunque la polémica se extiende sobre todo entorno a la disposición recreativa de animales, la verdad es que en investigación nos hemos tratado de curar de espanto. Cada estabulario – instalación veterinaria de cuidado y apoyo a los Animales de Experimentación – opera en un régimen interno que se encuentra legislado por la Ley de Protección de Animales de cada país.

alternativa_animal_aux

Dejando a un lado controversias sociales volvemos al primer punto. Abunda el tópico que solo se utilizan ratones en laboratorio y es para administrarle fármacos que de otro modo – ensayados directamente en humanos – provocarían efectos secundarios sobrecogedores. Bien pues vamos a ver los diferentes usos que se le dan a estas bestias en investigación:

  • Ensayos clínicos y toxicológicos: Probablemente el más conocido. Antes de pasar a la famosa FASE I de ensayo de fármacos se necesita demostrar que éstos no son altamente tóxicos en una administración primaria. Además también sirve para conocer una dosis orientativa que se extrapolará a humanos – algo que llamamos como ventana terapéutica – pero que se acabará de ajustar en fases posteriores.
  • Cosmética: Su uso no es ciertamente estético. No se prueban el resultado final del cosmético orientado al resultado artístico sino que se evalúan cuatro parámetros diferentes: irritación en la piel y/o ojos, fotosensibilidad – exposición a rayos UV -, mutagenicidad y toxicidad.
  • Experimentos sociales: Lejos del imaginario gato de Schrödinger, el perro de Pavlov se lleva todo el protagonismo en este tipo de ensayos. El fisiólogo ruso demostró el conductivismo probando el circuito estímulo – respuesto en perros. El experimento en cuestión consistió en mostrar comida a animales que no podían obtenerla de manera que salivaban como respuesta de sus glándulas al estímulo visual. Como curiosidad, se hacen tests para diagnosticar a roedores de Alzheimer que no logran repetir ciertos recorridos en laberintos.

Como se puede vislumbrar de los eventos anteriores, no se emplean únicamente ratas ni ratones en las pruebas de experimentación. Vamos a hacer un repaso por los organismos modelos más representativos de la ciencia.

  • Gusano C. elegans: Estos nematodos microscópicos de algo menos de mil células colonizaron los laboratorios en los años setenta del siglo pasado. Desde entonces se han vuelto indispensables en estudios de genética del desarrollo embrionario. En el descubrimiento de mecanismos moleculares como la apoptosis – muerte celular programada – o  envejecimiento. También han hecho sus pinitos en enfermedades tales como Alzheimer y diabetes. Pero sobretodo, si por algo se ha hecho famoso este invertebrado es por la elaboración de mapas de destino. Se conoce el destino que cada célula del embrión acontecerá en el organismo adulto.

 

Mapa de destino en C. elegans.

Mapa de destino en C. elegans.

 

  • Las moscas Drosophila: Otra criatura de la genética. Compartimos el 75% de genes relacionados con enfermedades y más de la mitad de secuencias de proteínas. La mosca del vinagre también ha ayudado a desentrañar el juego de moléculas que intervienen en la formación de los ejes corporales del embrión.

 

Microscopía confocal de fluorescencia de mosca de la fruta.

Microscopía confocal de fluorescencia de mosca de la fruta.

  • El pez cebra: Si os ha sorprendido lo que nos parecemos genéticamente a la mosca de la fruta, que decir de este pez. El 80% de nuestro genoma tiene su versión homóloga en él y esto lo convierte en el coche cero del rally farmacológico por llevar un producto al mercado. Todos los efectos probados en este animal han sido extrapolados y más tarde confirmados en humanos con una fiabilidad altísima. Por si fuera poco, sus embriones son de escamas trasparentes así que muchos resultados son evaluables a simple vista.

 

Embriones de pez cebra.

Embriones de pez cebra.

 

Damos un salto cualitativo importante en los laboratorios de experimentación animal. Muchas veces no es suficiente la información que podemos obtener de los animales anteriores por lo que tenemos que saltar de rama en rama por el árbol de la evolución hasta llegar a los mamíferos. A día de hoy, disponemos de:

  • Roedores: Hámster, cobaya, chinchilla, rata y ratón… Casi todos los roedores han pasado en algún experimento por el laboratorio. Una fisiología similar a la nuestra, que son fáciles de criar en cautividad y una progenie normalmente numerosa son los puntos fuertes para experimentar con estos animales.
  • Perros: Sobretodo para estudios avanzados. Cuando un fármaco es susceptible de producir efectos secundarios pero queremos medir como y cuanto afectan a un cuerpo no podemos basarnos en roedores que pueden pesar 30 o 50 gramos. Aunque algunas razas están lejos de los 70 kilos que se asume para una persona estándar, la relación dosis – peso es más similar a la que nosotros podemos experimentar. Por el momento se ensayan perros en muchas enfermedades: hormonales, cardiovasculares y mentales entre otras.
  • Primates: La señora de los simios, Jane Goodall, los catapultó al escenario mediático. Los primates centran el foco de las investigaciones sociales en multitud de proyectos. Su papel en experimentos de farmacia es poco relevante y se reserva solo a un grupo reducido de simios, como bonobos u orangutanes. En chimpancés está totalmente prohibido hacer pruebas.
Jane Goodall con tres de sus chimpancés.

Jane Goodall con tres de sus chimpancés.

Pero… ¿qué pasa con el cerdo, pollo, pulpo y calamares? En esta entrada hemos hablado de los animales más comunes en experimentación pero para nada son los únicos. La elección del sujeto de estudio viene siempre dada por el objetivo que se persigue. Esperamos que hayan quedado ilustrados los motivos por los que se utilizan unas especies u otras y su contribución al conocimiento científico.

2 Thoughts on “Animales de experimentación: no sólo conejillos de indias.

  1. Pobres especies, las cosas que tienen que soportar, en cierto modo por el beneficio de los seres humanos.

  2. Pingback: Lo Mejor de la Semana (1-10 de enero) | Hablando de Ciencia | Artículos

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


seven − = 5

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Post Navigation