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Riesgo en el Laboratorio

En un principio la ciencia – mas concretamente la investigación – no parece ser una profesión de riesgo. Asumimos que existen muchos oficios donde el trabajador queda expuesto a un peligro como los de conductor, electricista o albañil. Evidentemente, que un carpintero pueda sufrir daños laborales no implica una alta probabilidad de acontecer un daño inminente y potencialmente grave para la salud. En esta tesitura sindical tenemos los gremios mineros o alpinistas, donde desgraciadamente la inseguridad es un factor clave.

Yo me atrevería a añadir que profesionales de sectores concretos de la investigación se exhiben a amenazas laborales que comprometen su integridad física tanto como un escalador. Aunque si bien es cierto – y los datos lo refutan – que la seguridad se plantea de tal manera que la cobertura es máxima para los trabajadores, el peligro siempre acecha.

Antes de nada cabe añadir que nos alejaremos de aquellos lances que podemos considerar accidentes laborales comunes – desde cortes y golpes hasta incendios – puesto que éstos acontecen a cualquier tipo de empleo sin distinción especial en ciencia. Dicho esto, nos disponemos a analizar los máximos peligros que se presentan en áreas muy dispares y sobre los que la seguridad centra su foco principal de atención:

  • Laboratorio de microbiología o cultivos celulares. Las instalaciones se clasifican en cuatro estadios (laboratorios tipo I a IV) según el grado de patogenicidad de las células que son autorizadas. Por ejemplo, en un emplazamiento de tipo II se permite trabajar con linajes celulares humanos, vegetales y patógenos que no presentan ningún peligro. Así encontramos células de riñón, esqueje o E. Coli. Sin embargo en laboratorios tipo IV se puede investigar con Ébola, Marburg y otros virus hemorrágicos.

 

Laboratorio tipo IV.

Laboratorio tipo IV.

 

Se conocen casos aislados de infecciones leves con E.Coli o virus de la gripe por problemas en su manipulación. Es fácil pincharse o verter contenido bio-peligroso. Más allá de estas eventualidades, radicalizando a su máximo exponente esta ejemplificación vamos a irnos hasta Rusia. El país más grande del mundo guarda uno de los dos últimos reservorios de Viruela – junto a Estados Unidos – que se conservan de forma oficial alrededor del globo. Bajo muchísimos pretextos diferentes, las peticiones de destrucción de la cepa han sido denegadas consecutivamente. Hace unos años un percance técnico liberó al virus en un recinto del laboratorio que lo contenía, infectando a 77 trabajadores que acabaron por fallecer.

  • Trabajo con Animales de Laboratorio: Ya menos probable que en el caso anterior. Las normas para trabajar con animales de laboratorio exigen una formación e indumentaria altamente segura. Pero como ya vimos en la entrada de animales de laboratorio ¿qué es lo realmente peligroso de trabajar con ellos? A simple vista apreciamos que un ratón, gusano o perro no son bestias agresivas entre especies. La espuela de su cría y manipulación yace en la zoonosis. Este fenómeno consiste en la transmisión de virus animales fácilmente transmisibles entre ellos pero que pueden saltar de especie. ¿Y cómo? A través de aerosoles, contacto accidental con fluidos o transmisión sanguínea …
Esquema de transmisión de virus entre operario y animal.

Esquema de transmisión de virus entre operario y animal.

Las mordeduras de roedores son especialmente peligrosas debido a este último punto.

  • Laboratorio de Química: La prevención de riesgo laboral cobra especialmente sentido en un campo tan amplio. Cabe tener en cuenta que algunas propiedades de muchos compuestos son especialmente nocivas para los operarios:

a)      Volátiles: Sustancias que se evaporan con suma facilidad. Es el caso del cianuro.

b)      Explosivos: Como la nitroglicerina,  el principio activo de varios fármacos.

c)       Carcinogénicos: Como el bromuro de etidio, suelen ser moléculas que atraviesan o intercalan en la doble hélice de ADN.

d)      Inflamables: La legislación acepta almacenar hasta 100 litros, como son el butadieno o propileno.

e)      Radiactivos: Que le pregunten a los señores Curie en la Francia de principios de siglo pasado. Polonio, Radio o Tecnecio – usado en gammagrafías  – son ejemplos.

Símbolos que indican la peligrosidad de los compuestos.

Símbolos que indican la peligrosidad de los compuestos.

  • Laboratorio de Física: Hemos reservado hasta el final el lugar más inhóspito para dejarse caer entre el azar de las desdichas laborales. Alguno pensará que entre integrales, transformadas y cocientes es difícil salir escaldado pero ahora veremos que no  tiene porque ser exactamente así.

Para ello vamos a hablar del inimaginable caso de Anatoli Burgoski. El científico, que realizó su tesis doctoral en física de partículas, trabaja en el mayor acelerador del país. Un día de reparaciones, cuando la fuente del acelerador debiera estar apagado, el pobre de Anatoli se encontraba con medio cuerpo dentro de la instalación sustituyendo piezas cuando fue impactado por un haz de protones que le atravesó el cráneo casi a la velocidad de la luz.

Por suerte, el señor Burgoski sobrevivió – y aún vive, que nació en el 42 -. Relató décadas después – tras el hermetismo soviético – que no sintió dolor durante el impacto pero que el destello era de una intensidad  “como la de mil soles”.  Anatoli consiguió finalizar su tesis doctoral y alcanzar el puesto de Director de Experimentos de su departamento, de lo que se deduce que el accidente no afectó a sus capacidades de raciocinio.

Trayectoria de impacto del haz en Anatoli.

Trayectoria de impacto del haz en Anatoli.

Los efectos inmediatos de la colisión resultaron en quemaduras de tejido cerebral y piel en zonas atravesadas por el haz. Perdió la audición del oído izquierdo y sufrió persistentes ataques epilépticos. En el fondo no es nada para lo que cabría esperar del infortunio. Se creía que nadie sobrevivía a choques con haces de una potencia 200 veces inferior a la que le impactó.

Con esta entrada he tratado de recoger los casos más paradigmáticos de los riesgos que conlleva ser técnico de cada laboratorio, que para nada son una muestra representativa pero permiten que nos hagamos una idea de que la ciencia no es una profesión tan liviana.

 

One Thought on “Riesgo en el Laboratorio

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